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Cuántas veces te has encontrado diciendo: Si hace eso es porque no me quiere…

“Si me quisiera vendría a verme este fin de semana en vez de irse a jugar a fútbol”, “Si me quisiera hubiese estado conmigo en este momento tan duro para mi” “lo que hizo no se le hace a alguien a quien quieres”, “si me quisiera haría esto o aquello”, “si vio mi mensaje y no me contestó es que no le importo” …
Y así, podría continuar con una infinita e interminable lista de “razones” por las que juzgamos que alguien no nos quiere.
Y es que, cada vez que alguien no actúa bajo nuestros estándares de lo que es “querer”, juzgamos que “evidentemente” esa persona no nos quiere. Y no nos damos cuenta de que cada uno tenemos unos estándares de lo que es “Querer y que nos quieran”. Una manera particular de relacionarnos con el otro que fuimos construyendo influenciados por nuestra cultura, padres, experiencias vividas, etc.
Nos creamos expectativas acotando a una sola posibilidad cómo “deberían ser las cosas” dando paso a que la frustración y el sufrimiento habiten nuestro momento cada vez que esas expectativas no son cumplidas por el otro. Y, se nos pasa en transparencia que, el otro tiene otras expectativas y otros valores diferentes a los nuestros e igualmente legítimos.

No sé tú, pero yo pasé mucho tiempo no sólo esperando que las cosas fueran como yo las veía, si no también depositando en el otro las expectativas de como “debería ser y comportarse” y “exigiendo” que el otro fuera como yo quería que fuese, privando de oxígeno y movilidad mis relaciones.
Darme cuenta de esto y abrir mi mirada a otras posibilidades de “ser” y “estar” en el mundo, ha hecho que mis relaciones, tanto conmigo misma como con los demás, se transformaran en una danza con el otro en la que aprendo en cada instante.
Me ha llevado a dar oxígeno y ser mucho más flexible con mi familia, conmigo, con mis amigos, con las personas a las que quiero y con aquellas que no conozco tanto, dando así espacio para que otro, como legítimo otro, pueda aparecer.
Desde la APERTURA, es la TERNURA la emoción que se pasea por mi cuerpo abriéndome la posibilidad de sentirme y relacionarme en ARMONÍA.

Cuéntame ¿Qué expectativas puedes soltar para dar un paso hacia la flexibilidad y la apertura?
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