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Del hambre de vida a saborear la vida

Del hambre de vida a saborear la vida

Esta mañana, aún abrazada por las sábanas y acogida por la mullida almohada, un agradable olor a café me dibujó una leve sonrisa en mi cara. Aún sin abrir los ojos retocé en una larga y profunda respiración mientras mi cuerpo se estiraba activando el movimiento y la...